A modo de breve
presentación de nuestro invitado, diré que Fernando Manzano Pedrera nació en
Cáceres el 3 de junio de 1969. Está casado y es padre de dos hijos. Profesor de
Formación Profesional en el IES Virgen de Guadalupe de Cáceres. Reside en
Malpartida de Cáceres, localidad de la que fue concejal desde 1999 hasta el
2011, ejerciendo como primer teniente de alcalde desde el 2007. Un año después,
cuando Monago accede a la presidencia del PP extremeño, lo nombra Secretario General
del partido en la región. Entre 2003 y 2011 también forma parte de la
Diputación Provincial de Cáceres. Desde hace algo más de dos años y medio
preside la Asamblea de Extremadura.
Acudo a la
entrevista con los nervios típicos del principiante. Me ayuda a disiparlos la
presencia de mi hermano Quico, que me acompaña para hacer las veces de
fotógrafo oficioso. Nos presentamos a la cita con diez minutos de antelación;
no es cuestión de hacer esperar a todo un presidente de una Asamblea
Legislativa. Una amable señora nos conduce por unas escalinatas cubiertas por
alfombrado rojo hasta el despacho noble donde tendrá lugar la entrevista. Nos
recibe Esther Castaño, su Jefa de Gabinete, que nos invita a tomar asiento
mientras el Presidente concluye algunas tareas de última hora. En este momento,
los nervios han desaparecido por completo. El trato distendido y cercano de
Esther, y saber que tengo a mi lado a mi hermano, me convencen de que todo irá
bien. La calefacción hace estragos y aprovechamos para despojarnos de los
abrigos, momento en el que hace acto de aparición
Fernando. Después de los saludos de rigor, pasamos a su despacho oficial y le
explico muy por encima los objetivos que me propongo con la entrevista: que los
lectores del blog conozcan no solo su trayectoria política, sino también
aquellos aspectos que pasan más desapercibidos para los lectores de los medios
de comunicación tradicionales.
¿Cómo se definiría Fernando
Manzano a nivel personal? ¿Cuáles son los valores, los principios que conforman su
personalidad?
Me considero un tipo normal, un extremeño más,
alguien con inquietudes que intenta mejorar la sociedad en la que vive, aquella
que legaremos a nuestros hijos. Soy amigo de mis amigos, afable, de trato
cercano, dialogante. Un extremeño que en estos momentos tiene el alto honor de
presidir la Asamblea de Extremadura, pero que el día de mañana volverá a su
puesto de trabajo, porque yo soy de los que piensan que de la política no se
puede hacer una forma de vida, sino que debe ser algo transitorio y de servicio
a la comunidad. Terminaré volviendo al Instituto en el que tengo mi plaza de
docente. Soy hijo de una familia extremeña, humilde. Mi padre es albañil y mi
madre ama de casa, a los que aprecio y quiero muchísimo. Lo que somos hoy en
día, tanto yo como mis dos hermanos, ha sido fruto del esfuerzo de mis padres,
de sus muchos años de sacrificio. Ellos me han impregnado valores como la
seriedad, el no mentir, el hablar claro, aplicar el sentido común a lo que
hagas en la vida. Y todo eso es lo que trato de llevar a la práctica allá donde
esté.
¿Cuál ha sido la persona que más ha influido en su
carácter?
El ambiente familiar en general. Mis padres, mis
abuelos. Yo diría que tanto el entorno familiar como el conjunto de mis
amistades. Presumo de tener los mismos amigos de toda la vida y eso para mí
supone una gran satisfacción.
Fuera de la Asamblea, cuando se quita el traje de trabajo, ¿a qué dedica su tiempo libre? ¿Cuáles son sus aficiones?
Ojalá tuviera tiempo para dedicárselo a mis
aficiones. Desgraciadamente no lo tengo. Mis responsabilidades, tanto como
presidente de la Asamblea como de Secretario General del Partido Popular de
Extremadura, no me dejan demasiado tiempo libre. Me horroriza decirlo, pero
casi no tengo tiempo ni para mi familia. Esto es un puesto de mucho sacrificio,
de muchas horas de trabajo. Aquí no hay fines de semana ni días festivos. Como
dice la canción: “no tengo horario ni fechas en el calendario”. Por lo tanto,
mi dedicación a mis cargos es plena, “full-time”. Son muchas horas dedicadas a
consensuar los trabajos de esta Asamblea Legislativa, así como horas invertidas
en coordinar la labor de todos los alcaldes del PP de Extremadura y la de los
portavoces en aquellos ayuntamientos en los que formamos oposición municipal.
De todos modos, claro que tengo hobbies. Soy un amante de la pesca,
concretamente de la pesca de la tenca en los Barruecos, en Malpartida de
Cáceres. He practicado mucho la bicicleta de montaña durante los fines de
semana, y también le doy de vez en cuando al paddle, aunque en un horario un
poco intempestivo – a las diez, a las once de la noche-. Aunque sí es cierto
que el poco tiempo libre que me queda prefiero disfrutarlo con mi mujer y mis
dos hijos.
Como buen malpartideño, no puedo decir otra cosa
distinta que no sea los Barruecos, paraje que conforma un espectáculo de la
naturaleza impresionante. Es un entorno natural que me da mucha paz. De hecho,
cuando necesito poner mis ideas en orden y un espacio para pensar, no tengo
nada más que irme a los Barruecos y caminar alrededor de la laguna – sin
teléfono móvil, por supuesto-, asistiendo al espectáculo de la naturaleza que
nos ofrecen sus bolos graníticos, el cantar de los pájaros, los sonidos de la
naturaleza viva. Extremadura tiene muchos rincones maravillosos. No digo yo que
éste sea el mejor, pero sí es un destino especial.
¿Una virtud?
La verdad es que me produce pudor hablar ello. No
soy yo el más indicado para decirlo, deben de ser los demás quienes lo confirmen
pero, puestos a decir una, la perseverancia, la constancia, encaminadas a
conseguir lo mejor para la sociedad.
¿Y algún defecto confesable?
Problamente tendré muchos, quizás sea el extremeño
que más defectos tenga. No sabría decirlo. Seguramente el anteponer los intereses
de los ciudadanos, los intereses generales de la Comunidad Autónoma y del
conjunto de los extremeños por encima de los míos propios. Incluso a nivel
físico, de salud. El esfuerzo que se realiza en este puesto es enorme y si en
ello me dejo la salud, pues estoy dispuesto a pagar la factura.
¿Si tuviera una máquina del tiempo, a qué época de la Historia viajaría?
A ninguna. A la actual. Mirar al pasado está bien
para el recuerdo. Mirar al futuro está extraordinariamente bien para marcar
objetivos en los que trabajar, pero yo me quedaría con el presente. Soy un fiel
defensor del lema “carpe diem”.
¿A qué ilustre personaje, relacionado con la política o con la cultura en general, le hubiera gustado conocer?
A muchos. Ahora que estamos celebrando el 35º
aniversario de la Constitución Española, me hubiera gustado conocer
personalmente a los padres de nuestra Carta Magna. Pero si me lo permites, debo
decir que una persona a la que guardo un cariño especial es a Antonio Vázquez
López, que fuera el primer presidente de la Cámara Legislativa de Extremadura y
desgraciadamente fallecido hace ahora casi un año. Tuve el honor de conocerlo y
me pareció una persona entrañable, con un sentido de la responsabilidad
institucional que he visto en pocos políticos. Aunque, bien pensado, también me
hubiera gustado conocer a cualquiera de los grandes emprendedores extremeños que
ha habido a lo largo de la Historia, como los descubridores del continente
Americano. Vaya mi admiración, ya que estamos en el quinto centenario del
descubrimiento del Pacífico, a Núñez de Balboa, natural de Jerez de los
Caballeros, y que puede resumir la seña de identidad del espíritu extremeño. Y
aparte de estos emprendedores, también quisiera tener un recuerdo de cariño para
aquellos que emigraron a otras regiones de nuestro país, a esos 400.000
extremeños que hay en la comunidad de Madrid, a los 250.000 de Cataluña, los
100.000 del País Vasco o los casi 100.000 de Asturias.
El 22 de noviembre pasado se cumplió el 50º aniversario del asesinato de Kennedy. Usted aún no había nacido, pero siempre se menciona este acontecimiento como paradigma para preguntar si uno recuerda dónde estaba y qué hacía en esa fecha. Yo le voy a preguntar lo mismo pero relacionado con dos hechos sucedidos en España:
23 de febrero de 1981. (Golpe de Estado de Tejero).
Lo recuerdo perfectamente. Tenía doce años y tengo
grabada la imagen de preocupación de mis padres y de mis abuelos, pendientes
durante toda la noche de la televisión y de la radio.
11 de marzo de 2004. (Atentados terroristas de Madrid).
Ese día estaba en la Diputación Provincial de
Cáceres, ejercía de portavoz del PP. Acaba de llegar a la sede de la Diputación
porque tenía programadas una serie de reuniones. Mantuve la primera, pero
después, en función de las noticias que llegaban desde Madrid, opté por
suspender el resto de mi agenda para prestar atención a esos dramáticos
acontecimientos. Aquellos atentados fueron obra de unos desalmados y vaya desde
aquí mi recuerdo para todas las víctimas de aquella barbarie.
Cambiamos de tercio. Usted empezó a tomar contacto con la política siendo concejal de su pueblo, de Malpartida de Cáceres. ¿Qué le impulsó a entrar en política? ¿Hubo alguien que se lo propuso o fue iniciativa propia? Porque me consta que en su familia no hay antecedentes.
Efectivamente, en mi familia no hay
antecedentes políticos. Mi bautismo de fuego se produjo en las elecciones municipales de
junio de 1999. Bien es verdad que recibí ofertas para ir en las listas
electorales de 1995, pero decidí rechazarlas. Yo nunca pensé en dedicarme a la
política. Nunca estuve afiliado a ningún partido político, y solo me afilié al
Partido Popular una vez que obtuve el acta de concejal en esas elecciones del
99. Mi entrada en la política se debe a un conjunto de situaciones, siendo una
de las principales la mala gestión municipal por parte del alcalde de entonces,
Antonio Jiménez. Y así lo veíamos un grupo de ciudadanos de Malpartida de
Cáceres que decidimos dar el paso presentándonos en unas listas y quedando a
tan solo a 53 votos de ganar las elecciones. El PSOE perdió la mayoría absoluta
después de muchos años. Era una inquietud compartida por muchos ciudadanos de
Malpartida. Aquella lista la encabezaba Víctor del Moral, que –al igual que
muchos de sus integrantes- tampoco estaba afiliado al PP, y que es el actual
consejero de Fomento, Vivienda, Ordenación del Territorio y Turismo. Éramos un
conjunto de ciudadanos preocupados por mejorar la situación de Malpartida de
Cáceres, para que tuviera un desarrollo distinto al que estaba teniendo, para que
mejorasen las circunstancias de vida de los malpartideños. En aquel momento yo
no tenía inquietudes políticas, aunque sí culturales y asociativas, dando fue
de ello el hecho de que yo era vicepresidente de la sociedad de Pesca Los
Barruecos, presidente de la Hermandad de Alabarderos y Guardadores del Señor,
entre otras directivas más. Y esa actividad social me llevó también a la
actividad política.
¿Y cómo se lo tomó su familia? Porque supongo que no es nada fácil ser concejal del PP en un pueblo donde el PSOE ha gozado de mayoría absoluta durante tantos años.
Ni en Malpartida ni en Extremadura ni en España era
fácil ser concejal del PP en aquellas fechas, apoyado en creencias erróneas como aquella que afirmaba que en el PP sólo estaban los ricos. Y yo no soy
rico. Ni lo soy ahora ni lo he sido nunca. Procedo de una familia humilde en la
que mi padre es albañil. Hoy, afortunadamente, esa situación ha desaparecido
por completo. A ver si vamos a ir al tópico de que unos crían la fama y otros
cardan la lana; a ver si es que va a haber más ricos en el PSOE que en el PP.
Sí es cierto que antes de aceptar ir en la candidatura hablé con mis padres y
con mi mujer, porque esta es una cuestión que afecta a la unidad familiar. Y
una vez que conté con su apoyo, pues intenté hacerlo lo mejor posible para
representar, desde la oposición, a los ciudadanos de Malpartida de Cáceres.
¿Ha perdido amigos por entrar en política?
Ninguno. Todo lo contrario. Lo que también está
claro es que cuando ocupas ciertos cargos de responsabilidad hay mucha gente
que se intenta acercar para ser tu amigo. Los amigos lo elijo yo y los elegí
hace ya muchos años.
Usted también ha sido diputado provincial de la Diputación de Cáceres. ¿Cree que hay que replantearse el papel de las Diputaciones? ¿Son realmente útiles para la ciudadanía?
Lo que hay que tener claro es la separación de
funciones de las distintas Administraciones Públicas para que no haya duplicidades.
Las Diputaciones, por Ley, deben ser el pilar de apoyo de todos los
ayuntamientos de menos de 20.000 habitantes. Lo que sí debería hacerse por
parte de las Comunidades Autónomas sería el segundo proceso descentralizador
–el primero fue el del gobierno estatal a las CC.AA, acompañadas esas
competencias de sus correspondientes partidas económicas-. Las CC.AA han
desembolsado muchas competencias en los propios ayuntamientos, pero no han
cumplido con el tema económico; es decir, que esas competencias no han venido
acompañadas del dinero necesario para ponerlas en práctica. Esta segunda parte es la que habría que cumplir para reforzar el papel imprescindible de las Diputaciones. En ese sentido va encaminada la nueva Ley de Financiación Local que se está
tramitando a nivel nacional.
El paro ha descendido en Extremadura durante el mes de noviembre en 1.843 personas, pero aún tenemos una tasa de desempleo del 30%. ¿Este descenso es mero espejismo o, realmente, se trata de una tendencia que se mantendrá a lo largo del tiempo?
Eso es una realidad, nada de espejismos. Se trata de
una realidad fruto de las políticas que se están llevando a cabo por parte del
gobierno estatal y el de la Comunidad Autónoma. En Extremadura se están haciendo muchos
esfuerzos. Hemos sido la tercera Comunidad Autónoma que más ha descendido la
tasa de paro en el mes de noviembre. Y esto es producto tanto del esfuerzo por
parte del gobierno como de los ciudadanos en su conjunto. Se están sentando las
bases para que a partir de ahora haya un crecimiento de empleo, una reducción
de las cifras de paro, que están siendo un látigo para nuestra Comunidad
Autónoma puesto que estamos muy por encima de la media nacional. Pero vamos a luchar para combatir esos niveles de desempleo.
El informe PISA ha vuelto a evidenciar las carencias del sistema educativo español. España sale mal parada en general, pero es que Extremadura ocupa el vagón de cola en cuanto al rendimiento de nuestros escolares. ¿Cómo se puede invertir esta tendencia?
La única forma de mejorar este panorama es arrimar
el hombro entre todos. Aquí hubo un esfuerzo importante la pasada legislatura
con la aprobación de la Ley de Educación de Extremadura, que fue apoyada por los
dos partidos que en esos momentos conformaban el hemiciclo: PP y PSOE. El PSOE
tenía mayoría absoluta pero entendió que este tema debía ser consensuado con la
oposición y todos remamos en la misma dirección, oposición y gobierno. Fuimos
la primera Comunidad Autónoma en la que se aprobaba por unanimidad una Ley de
Educación. Ahora bien, igual que digo esto, a día de hoy también me extraña que
el partido socialista esté tomando la educación como un arma arrojadiza políticamente.
Deberíamos estar en el consenso para que esos datos del informe PISA reviertan
en aspectos positivos que nos hagan abandonar ese vagón de cola. Tenemos que
estar todos remando a la vez: gobierno, oposición, agentes sociales,
profesores, alumnos… Tenemos que concienciarnos de que la educación debe ser un
pilar fundamental de nuestra sociedad, en la educación depositamos la
preparación de las generaciones del futuro. Por eso, no debemos escatimar esfuerzos
por alcanzar consenso y no ir a contracorriente. Con la educación no hay que hacer
sangre en función del partido de turno que esté gobernando, porque eso daña a
la propia educación en sí. Debemos esforzarnos porque la Ley de Educación no
quede en mero papel mojado.
La ONG Transparencia Internacional ha publicado otro informe según el cual España es, después de Siria, el país donde más crece la percepción de la corrupción que tienen los ciudadanos con respecto a sus gobernantes. ¿Esta alarma social está justificada o no se corresponde con la realidad?
En primer lugar tengo que decir que en España hay
miles de políticos en todos los niveles de la Administración –estatal,
regional, provincial y local- y se pueden contar con los dedos de una mano
aquellos a los que podemos señalar como corruptos. Quiero quedar claro que todo
aquel que meta la mano en la caja, que haga prácticas ilícitas, que haga mala
praxis de su labor como político y como gestor público, que recaiga todo el
peso de la Justicia contra él. Y todo mi rechazo. Pero por lo que hacen unos
pocos no podemos pagar el resto, porque hay muchos políticos honrados. Y hay
muchos políticos que se dedican a esta actividad de forma altruista. Son muchos
los concejales que no cobran nada por dedicarse a estas funciones, y hay muchos
alcaldes que no tienen dedicación exclusiva. Por eso, creo que esta sensación
que hay en la opinión pública, en la sociedad, está motivada por los propios
medios de comunicación, que dan altavoces a los corruptos. Ahora está pasando
algo que provoca un rechazo absoluto: que un tipo que ha asesinado a unas niñas
y que por la derogación de la doctrina Parot salga a la calle y que un medio de comunicación le dé cobertura
poniéndole un micro, a mí me parece indignante. Para los corruptos, cárcel y rechazo social, pero también un apagón
por parte de los medios de comunicación. Yo también entiendo que esto es
morbo, que esto vende, aunque también hay medios de comunicación serios que no se prestan a ello. Porque es que en todas las
profesiones del mundo hay gentes que realizan malas prácticas –en el sanitario,
en el eclesiástico, en el docente, por parte de las Fuerzas y Cuerpos de
Seguridad del Estado, etc.-. Es decir, que no solo en la política se producen estas
conductas censurables, es algo común a otras actividades profesionales. Pero no
podemos generalizar, no podemos catalogar a toda la clase política por esa vara de medir porque sería
realmente injusto.
¿A la clase política le ha faltado capacidad, preparación para afrontar con garantías los retos provocados por la crisis económica?
No es una cuestión de falta de preparación. Lo que sí les ha faltado
a algunos políticos es valentía. Me explico. Hoy tenemos en España a un
presidente del Gobierno que ha sido valiente por tomar decisiones impopulares
que iban contra el bolsillo de los ciudadanos. ¿Un político se levanta por las
mañanas pensando en subir los impuestos? No, falso. Ninguno. Todos se levantan
pensando en bajarlos. Pero cuando hay que subirlos porque las circunstancias
así lo demandan, el sentido de la responsabilidad y del pragmatismo exige que,
muy a pesar del político, se tengan que subir por el bien de España. Y eso
aunque sea malo para mí, sabiendo que los ciudadanos me van a castigar por tomar esta
decisión en las siguientes elecciones. Mariano Rajoy lo ha hecho, al igual que
José Antonio Monago en Extremadura. Monago ha sido un político valiente que ha
puesto encima de la mesa medidas importantes para que hoy en Extremadura
tengamos una situación radicalmente distinta a la que nos encontramos en el mes
de junio de 2011. Y esto yo lo aplaudo. Y Monago ha sido valiente al presentar en Extremadura una reforma de la Ley Electoral para que se reduzca el
umbral de entrada a la cámara legislativa del 5% actual al 3%. Monago también
ha planteado reducir el número de parlamentarios que componen la Asamblea. Monago se ha decantado porque los partidos políticos presenten
listas abiertas, que sean los ciudadanos quienes elijan a sus políticos. Monago
ha dicho que hay que limitar los mandatos del presidente de la Junta de
Extremadura a 8 años, puesto que eso sería bueno tanto para la propia persona
del candidato como para el cargo en sí. Uno no se puede eternizar como
presidente de una Comunidad Autónoma. Si se hace en grandes democracias como
los Estados Unidos, ¿por qué no en España o en Extremadura? Porque todo eso es
lo que nos están demandando los ciudadanos y los políticos debemos ser
receptivos a ese tipo de cuestiones.
¿Cree necesario limitar legalmente el mandado del presidente de la Junta de Extremadura a dos legislaturas como máximo, o bastaría con que el candidato adquiera el compromiso de no estar más de 8 años, tal y como hizo Aznar en su día?
Monago ha
propuesto un Estatuto de Altos Cargos en el que se recoge esta cuestión. La iniciativa particular es papel mojado. El
mismo planteamiento que hizo Aznar de no estar más de dos legislaturas al
frente de la presidencia del gobierno es el que ha hecho José Antonio Monago
desde el primer día que tomó posesión de su cargo. Eso es un compromiso
personal, pero en función de quién haga esos compromisos tendrán mayor o menor
credibilidad. Con esto sucede como con las palabras: que se las lleva el
viento. De lo que siempre quedará constancia es de lo que se hace por escrito, negro
sobre blanco, de lo que se transforma en una ley por aprobación de la cámara
legislativa. Es bueno que la sociedad sepa que quien venga va a estar 8 años
como máximo, pero que de ello quede constancia por escrito, no en meras
palabras.
¿Y eso implicaría la modificación del Estatuto de Autonomía?
No. Como tampoco tendría que haberla para reducir el
número de parlamentarios de la Asamblea. El Estatuto de Autonomía dice que,
como máximo, el Parlamento estará compuesto por 65 miembros. Por lo tanto, si se contempla una cifra menor no
habría que cambiar nada.
¿Qué le sugiere la fecha que le voy a dar a continuación: 22 de mayo de 2011?
La jornada electoral en la que por primera vez el
Partido Popular de Extremadura ganó las elecciones. Era la primera vez en que
tanto José Antonio Monago como yo nos enfrentábamos a unas elecciones
autonómicas después de un trabajo muy duro realizado desde noviembre de 2008 y
que dio sus frutos con esa victoria. Cuestión que agradezco por todos
los apoyos que obtuvo el PP en una fecha histórica para nuestro partido.
Para las siguientes elecciones autonómicas, ¿el PP necesitará obtener mayoría absoluta, o cree que el clima de entendimiento que reina con Izquierda Unida sería suficiente para que José Atonio Monago siguiera gobernando con los apoyos puntuales de la formación encabezada por Pedro Escobar?
En una cámara legislativa todo lo que sea pensar más allá
del mes próximo es muy lejano, imagínese ya si nos situamos en mayo de 2015. Esa cuestión por
la que me pregunta ni siquiera nos la hemos planteado como hipótesis en estos
momentos. Las cosas en política son muy cambiantes. Fíjese, cuando en julio nos fuímos de vacaciones conformaban la cámara tres grupos parlamentarios. A la vuelta de esas vacaciones había cuatro grupos
parlamentarios, merced a la escisión del CREX-PREX del PSOE. Si a alguien le hubieran preguntado en el mes de junio si en
septiembre iba a haber cuatro grupos, habría contestado que no. Con lo cual, hacer un futurible de qué sucederá en mayo de 2015 es hacer ciencia ficción.
¿Quién le comunicó que iba a ser propuesto para presidir la Asamblea?
El propio presidente del partido y candidato a la
presidencia del gobierno de la Comunidad Autónoma, José Antonio Monago, en una
conversación que tuvimos los dos a solas unos días antes de la constitución de
la cámara.
¿Cuáles fueron los principales objetivos que se marcó como Presidente de esta cámara legislativa?
Tres, fundamentalmente. El primero,
que todos pusiéramos por encima a los extremeños, a los ciudadanos, antes que a
nuestros partidos políticos. Que prestáramos más atención a las ideas en detrimento de las
ideologías. Aquello que sea bueno para Extremadura, abracémonos a ello provenga
de quien provenga. En segundo lugar, teniendo en cuenta que se trata de un
parlamento en minoría, me propuse buscar el consenso y la negociación. Y por último,
que este Parlamento tuviera las paredes y techos de cristal, y así lo dije en mi
discurso de toma posesión. Tenemos que dar una transparencia total y absoluta
de cara al ciudadano y realizar una labor de cercanía con respecto a quienes
han depositado su confianza en nosotros. Tenemos que escuchar a los ciudadanos
para conocer cuáles son sus necesidades y preocupaciones. La gente tiene que
saber a qué se dedica el poder legislativo. Hay que realizar una labor
pedagógica de separar el poder legislativo del ejecutivo. A mí me han llegado a
pregntar por la calle que qué cargo ocupaba yo en la Junta de Extremadura, y no me ha quedado más remedio que responderles que ninguno, porque la Asamblea no forma parte la Junta de Extremadura, sino que es un poder diferenciado, al igual que lo es el judicial. Tan
es así, que el Legislativo es el poder encargado de controlar al Ejecutivo,
siendo esta una de sus principales funciones. Por lo tanto, Gobierno y Asamblea
son dos cosas distintas. Cuando los ciudadanos acudimos a votar en una
convocatoria electoral estamos eligiendo al poder legislativo, y es éste el que
elije posteriormente al Presidente del Gobierno. No hay que confundir los términos. Y
esa es una tarea que también estamos haciendo desde el parlamento para que la
ciudadanía tenga clara esa separación de poderes.
¿Qué ha supuesto para Extremadura que durante el 2012 presidiéramos la Conferencia de Presidentes de Parlamentos Europeos?
Era la primera vez que presidíamos esta Conferencia
y sinceramente creo que ha sido muy positivo porque nuestra voz ha sonado en
toda Europa. Y también porque hemos entrado en contacto con una serie de
personalidades con un peso específico muy importante que, a buen seguro, le
vendrán bien a Extremadura. Porque al final, hay una cosa llamada lobby que
hace que consigas más o menos apoyos en función del grado de simpatía, de
cercanía o de amistad con los miembros de los distintos organismos de la UE.
¿Se alcanzará un acuerdo sobre la cuantificación de la deuda histórica del Estado con Extremadura?
Estoy convencido de que sí. Lo que hace falta es
tener voluntad para ello y en estos momentos la hay entre Extremadura y el
gobierno de España. Monago lleva luchando por este tema desde el principio y,
de hecho, ha habido dos ingresos a cuenta en los ejercicios presupuestarios del
2012 y del 2013. Y hay otra partida importante comprometida en el presupuesto
de 2014.
Para finalizar, le voy a nombrar a distintas personalidades políticas de nuestra región y me gustaría que usted me diera su opinión sobre ellos:
Guillermo Fernández Vara.- No supo ser valiente y aplicar políticas de
austeridad durante su presidencia, políticas que evidentemente iban contra los
ciudadanos pero que eran necesarias. Y eso, al fin y al cabo, terminó por
pasarle factura en las urnas.
Pedro Escobar.- Persona coherente, que lleva
mostrando esta característica desde que fuera concejal en el ayuntamiento de
Badajoz. Ahora le ha tocado jugar un papel complicado. Es difícil estar en su
posición porque debe mantenerse en la oposición al gobierno pero, al mismo
tiempo, buscar los mejores intereses para Extremadura. Yo creo que lo está
haciendo realmente bien y los ciudadanos sabrán recompensárselo en las siguientes
elecciones.
Juan Carlos Rodríguez Ibarra.- Ha representado una
parte muy importante dentro de la historia de nuestra Comunidad Autónoma. Es un
conocedor en una profundidad exquisita de Extremadura. Ha sido un político
valiente y en este sentido es muy parecido a Monago, puesto que los dos han
llegado a enfrentarse a las tesis internas de sus propios partidos. Es una
persona a la que tengo mucha admiración porque nuestra Comunidad Autónoma se
construyó durante sus mandatos. Hizo mucho por esta región en momentos de
grandes dificultades. Su recuerdo está muy presente en la memoria de todos los
extremeños, así como su esfuerzo por vertebrar a esta Comunidad Autónoma.
José Antonio Monago.- Hombre, me pone en una
situación complicada porque qué puedo decir yo de la persona que es presidente
del PP de Extemadura, de la persona que me llamó a la secretaría general del
partido y que codo con codo hemos estado luchando y colaborando desde noviembre
del 2008 por un proyecto conjunto que al final ha dado sus frutos. Monago es
una persona muy implicada con Extremadura, que se siente extremeño por los
cuatro costados, una persona sencilla, de trato afable, directo, alguien al que
se le entiende muy bien lo que quiere decir. Una persona comprometida con Extremadura
que, desde un primer momento, manifestó que iba a ser el presidente de todos y cada uno de los extremeños: de los que le
votaron, de los que votaron a otros partidos, de los que se quedaron en casa
sin votar y también de los que no pudieron hacerlo porque no habían alcanzado la mayoría de edad. Y yo creo que eso lo ha llevado a gala. Es un político valiente, muy
apegado a la calle, con mucho sentido común y muy pragmático en todas sus decisiones
y que quiere a Extremadura como el que más. Dicen también que es un político
inusual. Y quizás todo eso en conjunto sean las claves de su éxito.
Y hasta aquí ha dado de sí este encuentro con Fernando Manzano. Espero que haya sido de vuestro interés. Por supuesto, se aceptan sugerencias. De eso se trata, de hacerlo mejor la próxima vez.





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